sábado, 5 de mayo de 2007

* magia vs. sistemas

todavía habemos personas que creemos en la magia, que encontramos en nuestra vida símbolos que nos ayudan, si no a comprender la existencia, cuando menos a asimilarla de un modo no tan apegado a esta extraña realidad.
pero bueno, la cuestión es que sí, yo creo profundamente en la magia, y quizá ésa es la razón por la cual los sistemas, que en teoría responden a la lógica, se burlan de mí todo lo que pueden.
de hecho, desde que el internet y los lenguajes binarios se entrometieron en mi vida, o desde el momento en el que yo me entrometí en la suya, éstos aprovechan cualquier ocasión para hacerme comprender que, en cualquier momento y en cualquier lugar, pueden provocar que mi día a día se convierta en un juego de probabilidades.

tengo una beca para hacer el doctorado en españa; conseguirla fue algo agobiante si nos referimos al aspecto académico, pero fue una locura cuando hablamos de aquellos trámites relacionados, en los cuales una computadora o un sistema estaban presentes.
al respecto, sólo mencionaré el día en el que publicaron las listas de becarios; mi nombre se ubicaba al final de todos, exento del orden alfabético, y además había sido alterado de modo arbitrario: en lugar de una z aparecía una x, en lugar de una e aparecía he, y en lugar de he aparecía una e.

hace dos años el duende y yo nos fuimos a china, y la mensualidad de la beca no llegó a tiempo; ni uno ni dos ni tres días después. la cosa empezó a ponerse preocupante cuando pasó una semana y, ni en la institución que otorga la beca, ni en el banco, tenían una explicación de lo que había ocurrido con el dinero. según el banco, el dinero no había llegado; según la institución, el banco había rechazado el depósito (!!!).
afortunadamente, el problemita no tuvo mayores consecuencias, pero durante las tres semanas que estuvimos en china, hubo necesidad de hacer una visita, al menos una vez al día, a un café internet; ya estuviéramos en pekín o en un pueblo medieval perdido en el tiempo.



en la actualidad, la tesis me está haciendo sudar sangre, al menos en sueños. cada determinado tiempo tengo momentos de agobio profundo porque, ni mis ideas ni mi forma de desarrollarlas, son del agrado de la academia, así que he tenido que replantear mi orden mental no una, ni dos, ni tres veces, sino otras tantas.

antes de irnos a méxico, a mediados del febrero pasado, le envié por mail a salteria, la guía espiritual de mi tesis, dos capítulos fundamentales; de ellos dependían mi amor propio y las fuerzas que tendría para continuar el camino.
durante días esperé alguna respuesta y, en un momento de desesperación, le escribí de nuevo a salteria para preguntarle el estado de la cuestión. mi teléfono celular sonó, era salteria, que me aseguraba haber respondido al poco tiempo de mi primer envío. su correo no me había llegado...

también en ese entonces, la mudanza de madrid a méxico estaba resultando una locura, como es de suponer cuando una pareja con síndrome de diógenes (las personas afectadas pueden llegar a acumular toneladas de desperdicios en sus domicilios) trata de empacar cinco años de vida; catorce cajas, de veinte kilos cada una, volarían con nuestros recuerdos y amuletos rumbo a tierras aztecas.
el duende y yo intentamos resolver todos los trámites con el tiempo suficiente para no caer en neurosis de última hora, así que contratamos los servicios de una compañía que se encarga de llevar todo tipo de paquetería, desde tu casa hasta el avión que la depositará en su destino final.
el asunto lo dejamos cerrado el viernes anterior a la despedida, y el último día que pasaríamos en madrid, un lunes, lo reservamos para despedirnos de la casa y de madrid. estábamos agotados, así que cuando sonó el teléfono celular tuvimos que saltar de la cama para alcanzar a contestar.
era ángel, el encargado del manejo de nuestras cajas; hablaba para decirme que tenía dos horas para darme de alta en hacienda porque el número de mi pasaporte, al ser emitido en un consulado, no era reconocido por el sistema y, por lo tanto, resultaba imposible inscribir nuestro cargamento en la aduana.
salimos corriendo; no teníamos ni idea de qué papeles nos iban a solicitar ni tampoco dónde, además la batería del teléfono estaba en el mínimo y debíamos mantenernos en contacto con ángel. ni siquiera pudimos desayunar; así que, hambrientos, angustiados y cansados, el duende y yo recorrimos madrid por última vez en calidad de residentes.
llegamos a la oficina de hacienda más cercana de nuestra casa; nos formamos en tres filas diferentes y, en la cola final, hubo necesidad de esperar turno durante casi una hora. en un momento dado se me cayó una credencial, y me puse a llorar. me parecía demasiado: ambas oficinas, la de aduana y la de hacienda, cerraban a la una de la tarde; eran las doce y al día siguiente nuestro avión rumbo a méxico despegaba a las siete de la mañana.
finalmente lo conseguimos, me di de alta en hacienda el último día de mi residencia en madrid, y ángel pudo inscribir nuestro cargamento en la aduana.

los trámites para recoger amuletos y recuerdos en la aduana de méxico ni se los cuento, porque tampoco quiero hacerme la víctima ni parecer fantasiosa; sólo les diré que en la lista que nos entregaron, aparecía un perro vivo entre nuestras pertenencias.
en fin, pasaremos directamente a mis intentos para sacar un pasaporte unos días antes de volver a madrid. una aventura a la cual el duende, como es un duende,
me acompañó sabia y amorosamente.
el primer día llegamos a las nueve de la mañana a las oficinas correspondientes, y los que estaban haciendo el trámite nos miraron con ternura; ellos habían llegado desde antes de las seis de la mañana.
el segundo día llegamos a las seis de la mañana; después de las ocho, los burócratas repartieron las fichas para hacer el trámite. nosotros no conseguimos ficha y tuvimos que irnos a casa.
el tercer día llegamos a las tres de la mañana, tan equipados, como para acampar en la cima de una montaña.
a las nueve entré a la oficina, entregué mi antiguo pasaporte y los papeles que en internet solicitan para renovarlo; el burócrata de turno me dijo que me faltaban documentos porque mi pasaporte había sido emitido en un consulado y, por lo tanto, no contaba como renovación, sino como primera vez.

fuimos a casa por lo que faltaba y volvimos a la oficina; después de una hora me llamaron, me hicieron la foto y me dijeron que, a más tardar en una hora, me entregarían el pasaporte.
por cierto, era lunes y mi avión rumbo a madrid despegaba el miércoles…

después de una hora me llamaron desde el primer mostrador, y el burócrata me dijo que no podían darme el pasaporte porque tenía otro en vigor, el cual vencía hasta dentro de cinco años. yo estaba al borde de la histeria; ese pasaporte me lo habían robado en ámsterdam hacía tres años, y obviamente lo había reportado como robado ya que en el consulado de parís me dieron uno nuevo (por cierto, que ese trámite fue otra pesadilla). el burócrata me dijo que en el sistema aparecía como en vigor y sin cancelar, y por lo tanto tenía que entregar los documentos que me habían dado en la estación de policía de ámsterdam; yo le expliqué que esos documentos los había entregado en parís, precisamente para que me hicieran un nuevo pasaporte. el burócrata me dijo que yo no me tomaba en serio esos asuntos, porque de lo contrario, hubiera conservado, al menos, una copia del acta levantada en ámsterdam; yo le dije que eso era una locura, que la culpa la tenían los del consulado de parís por no actualizar el estado de mi pasaporte en el sistema. el burócrata me dijo que sin documento de policía, no tendría pasaporte; yo le grité, mientras lloraba, que tenía que irme el miércoles a madrid, y él me dijo que, entonces, la única posibilidad era ir al ministerio público a levantar un acta sobre el robo de mi pasaporte, ocurrido en ámsterdam tres años antes.
el duende y yo fuimos al ministerio público, redacté los hechos en una hoja con mis datos, y cuando un ayudante del ministro (porque supongo que por eso será ministerio) leyó mi declaración, me explicó que no podía decir que estaba reportando un pasaporte robado en ámsterdam y renovado en parís tres años antes, porque de hacerlo, detendrían la emisión del pasaporte nuevo hasta que en el consulado de parís confirmaran, en su sistema, la veracidad de mi declaración. le dije que en la oficina de pasaportes me habían dicho que ésa era mi única opción; él me dijo que, entonces, lo que tenía hacer, era levantar un acta donde dijera que, como en la oficina de pasaportes me habían dicho que tenía un pasaporte en vigor, pues yo declaraba que éste no se encontraba en mi poder y, por lo tanto, solicitaba su cancelación.
volvimos a la oficina de los pasaportes; el burócrata de antes ya no estaba, y le entregué el acta del ministerio público a otro. éste desapareció un rato y, cuando volvió, me dijo que en los próximos cinco días hábiles me llamarían para informarme sobre la situación de mi trámite; le grité que eso era imposible, porque tenía que irme a madrid en dos días. el burócrata desapareció de nuevo; cuando reapareció me dijo que al día siguiente, a las tres de la tarde, me entregarían mi pasaporte.






finalmente, conseguí volver a madrid el día previsto.






el quince de abril terminé el primer capítulo de mi tesis y se lo envié a salteria; ella me respondió que lo leería muy pronto, y yo me puse a trabajar en el siguiente.

el treinta de abril terminé el segundo capítulo de mi tesis y se lo envié a salteria; en el mail le dije que no me urgía el veredicto sobre el primero, pero que esperaba algún comentario pronto.
el tres de mayo le hice algunas correcciones al segundo capítulo y se lo envié de nuevo a salteria; ella me respondió que algo andaba mal, porque desde el diecisiete de abril me había reenviado mi primer capítulo con sus comentarios incluidos.
otra bromita del sistema, que no se cansa de reírse de mí, pero…
mi capítulo está aprobado!!! parece que después de tantos sufrimientos, el principio del fin comienza a perfilarse!!!

4 comentarios:

Nootka dijo...

uy uy uy, qué lio!! a ver si te pones con el segundo capítulo que te veo muy ociosa con internet, tienes a la pobre güendy destrozaica. Yo se lo advertí, lo sabes, que se lo advertí.
Aquí, con nuestra amiga de guadalajara, muy guapa, ella nos hemos ido a tomar cañas por ahí.
Y a ver si subimos esa gran película a youtube para hacer un estreno mundial y biblogal. Y me voy a domir y te mando muchos besos desde madrid. (Soñé que me perseguían oniguiris gigantes)

luz herrera dijo...

oye, nootka! pero si el segundo capítulo ya está también a la espera de veredicto! veo que no te interesas en mis asuntos tanto como afirmas... y qué es eso de "ociosa con internet"? no ves que apenas estoy descubriendo mi verdadera vocación?
por cierto, sueño con salir a tomar una cañita por el barrio y de hacerte los reproches cara a cara.
también creo que lo de la película tenemos que hacerlo pronto, antes de que la policía venga a buscarnos.
a pesar de todo, te quiero y sé que me quieres

Nootka dijo...

perdona mi desfase de la historia. Ultimamente he tenido mucho stress. La gente me pregunta que son oniguiris y cuando se lo explico piensan que son bolas que sirven para hacer collares. Pero es cierto, sabía que el segundo estaba esperando veredicto, que ya se lo mandaste a tu asesora de imagen.
Muchos besos desde aquí.

kris dijo...

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